lunes, 31 de diciembre de 2007

Resolución de nuevo año

New Haven, 31 de diciembre de 2007.

12:09 p.m.

iPod: "Golfa", Extremoduro.

Sé que he dejado este blog solo desde hace casi 5 meses. Pero he tomado la determinación, aupado por el interesantísimo blog de mi hermana, de volver a agarrar este ejercicio de redacción. Cómo me hubiese gustado que existiesen los blogs cuando yo era estudiante de periodismo. No hubiese tenido que cargar la maquina de escribir en los Ruta 6 o en los Noroeste, o en la celebre "Cocha Pechocha", pintoresco autobús que hacía (o hace, ¿qué se yo?) el trayecto entre la Facultad de Ciencias y la Facultad de Humanidades de la Universidad del Zulia, mi alma mater.

No hay día mejor para recordar el pasado que el propio 31 de diciembre de cualquier año. Y hoy recuerdo muchas cosas. El 2007 fue un buen año en líneas generales. Pasaron muchas cosas importantes en mi vida, como mi compromiso con Lilia. Mi familia sigue junta, viva y bien. Viajé a sitios donde nunca había ido antes, que ustedes saben es una de las cosas más importantes para mí. Este año me intoxicaron las luces de Las Vegas, me acosté en las arenas del desierto de Mojave, en medio del paroxismo de un atardecer. Caminé por Beverly Hills. Encontré solaz en los aromas y en el blanco profundo de un templo hindú en Calabasas, California. Me bañé en las aguas tibias de la costa de South Carolina. Me llamó la atención lo limpias que son las calles de Houston. Y fui muchas, pero muchas veces a New York. Y es que ir a New York, a pesar de que me queda tan pero tan cerca, es una experiencia que cada vez es diferente y novedosa. Bendita sea esa ciudad.

Este año me dejó, así mismo, la visita de mi Tio Nicolás y de Rosalba, que fue una ocasión absolutamente inolvidable para mí. Espero que vuelvan pronto. Mi hermano estaba aquí cuando ellos vinieron. También vino la hermana de Lilia dos veces y nosotros visitamos Texas en marzo.

En materia musical, este ha sido uno de los años más fructíferos, pero con un gran lunar.

(Cambio de canción)

iPod: Lejos de aquí, Sur Carabela.

Este año vi a Bjork, uno de las experiencias mas maravillosas de mi vida. Una de las cosas por hacer antes de morir. Una voz, las luces, Army of Me...Sencillamente una experiencia fuera de este mundo. Bjork sí conoce el arte de vivir por encima del abismo.

El concierto de los Chemicals me drenó absolutamente. Me sentí aliviado y feliz, más joven y tranquilo después que los vi. Sonic Youth fue otra maravilla. Tacuba fue un sacudón. Con Lucybell grité a los cuatro vientos. Dave Matthews fue una deuda saldada. Impactante.

¿El lunar? Que no fui a Soda Stereo. No quiero comentarios al respecto, por favor. Disfruto muchísimo, sin embargo, de los mp3 de los conciertos. ¡Qué renovadas suenan las canciones!. Cerati suena como si tuviese 17 años...con voz de trueno e irreverencia. Y ese bajo de Zeta Bosio suena como un trueno, increíble.

En fin, solo espero que el año 2008 me traiga mas paz. Y mas y nuevos retos. En Manhattan. Y mas viajes. Y mas amigos. Y mas buenas ocasiones. Y mas buenas películas. Y mas música de Cerati. Y mas amor para dar y recibir.

A ustedes, mi gente querida, les deseo que el Creador entre en sus corazones y mentes y que sus deseos más preciados se les conviertan en una dulce y positiva realidad, con la bendición de Dios y todo el Universo.

Adelante, Dos mil ocho.